12 FEBRERO
El presidente de la Asociación de Empresas Contratistas con las Administraciones Públicas (AESMIDE), Gerardo Sánchez Revenga, subrayó la importancia de las pymes en la industria de defensa durante su intervención en un nuevo Desayuno Escudo, organizado por Grupo Prestomedia y Escudo Digital, con la colaboración del Foro de Cultura, Seguridad y Defensa (CFG), celebrado el pasado 12 de febrero.
Sánchez Revenga comenzó su intervención definiendo la industria de defensa como “un sector productivo cuyas empresas fabrican bienes y servicios para uso específicamente en el ámbito militar”. En este sentido, destacó su carácter estratégico e innovador, así como su singularidad: “Solo hay un comprador, el Estado. Es una industria con productos complejos, desarrollados a largo plazo, y que genera incertidumbre en los proveedores por su dependencia de los presupuestos públicos, que no siempre se aprueban de forma regular”, señaló.
El presidente de AESMIDE insistió en la necesidad de una base industrial y tecnológica sólida, capaz de satisfacer las demandas de las fuerzas armadas. “El Ministerio de Defensa tiene la obligación de crear esa base, compuesta por grandes empresas tractoras que diseñan y desarrollan sistemas de armamento y por pymes que aportan flexibilidad e innovación en proyectos específicos”, explicó.
AESMIDE agrupa a 80 empresas que, según Sánchez Revenga, desempeñan un papel fundamental en la mejora de la calidad de vida de los militares. “El soldado es el mejor sistema de armas de las fuerzas armadas y debemos protegerlo. En un cuartel, utiliza nuestros productos desde que se levanta hasta que se acuesta: equipos de entrenamiento para el combate, botas ―mejores que las del ejército británico―, chalecos antibala…”, ejemplificó.
Sánchez Revenga también recordó los orígenes de AESMIDE, fundada en 1984 gracias al impulso de Eduardo Serra. “Fue una figura inigualable que comprendió que, para modernizar y profesionalizar las fuerzas armadas, era necesario el asesoramiento de la industria”, afirmó.
En su análisis de la situación actual, Sánchez Revenga expuso los principales desafíos del sector. “Queremos participar en la cadena de suministro y en el ciclo de vida de los productos. Nuestras empresas están homologadas, por lo que resulta incomprensible que se recurra a proveedores extranjeros en muchos casos”, criticó. Además, lamentó la escasa participación de las pymes españolas en las licitaciones europeas.
Respecto al incremento del presupuesto de Defensa, el presidente de AESMIDE advirtió que, para alcanzar el objetivo del 2% del PIB en 2029, será necesario un crecimiento exponencial a partir de 2027, lo que supondría unos 40.000 millones de euros. “Si el objetivo llegara al 5%, como plantea Donald Trump, estaríamos hablando de 75.000 millones”, añadió.
Por último, Sánchez Revenga propuso una reforma de la legislación vigente para agilizar el proceso de adquisición de material. “Es necesario modificar la ley de contratos de defensa y seguridad e introducir un instrumento financiero que permita una mejor planificación temporal y reduzca la incertidumbre para las empresas del sector”, concluyó
