5 de Mayo
El economista José Luis Feito analizó el pasado 5 de mayo en el Club, la política arancelaria de Donald Trump en la Sesión Plenaria del Foro de la Sociedad Civil y aseguró que es “inconsistente” y un “sinsentido”.
Para Feito, “es imposible que la subida de los aranceles aumente los ingresos públicos, revitalice la industria nacional y que no aumente la inflación”, que serían los tres objetivos que se ha marcado la Administración Trump.
El economista cree que el único problema real de la economía estadounidense es el del déficit público, que define como “estructural”, y considera que la desindustrialización y el déficit comercial son problemas imaginarios.
Para Feito, “la política arancelaria de Trump es una vulneración radical del orden comercial internacional construido desde la II Guerra Mundial. Supone el desmoronamiento total del orden comercial, que dista mucho de ser el paraíso de los librecambistas, pero que tiene una estructura semiliberal”.
“Es absurdo pensar que no van a caer las importaciones quintuplicando los aranceles. Si corto las importaciones, no voy a tener ingresos públicos. Si tengo importaciones, la industria nacional no se va a desarrollar. Cuanto más consiga del primer objetivo, menos consigo de la reindustrialización. Y la inflación se desboca. Es imposible hacer las tres cosas simultáneamente”, explica Feito.
“No se puede aumentar la industria nacional si se aumentan salvajemente los costes de producción. Subir los aranceles a los inputs es un suicidio”, dice el experto, que cree que, a todo lo más, “el arancel podría reducir el déficit comercial si reduce el déficit público”, pero que “no existe un solo caso en la historia en que eso se haya producido”.
“En la primera etapa de Trump en el Gobierno de EE. UU. ya se subieron los aranceles y siguió aumentando el déficit comercial y el déficit público”, afirma Feito, que cree que la política económica de Trump va a lograr “hundir a su industria exportadora”.
Feito prevé que, “a corto plazo, la situación va a ir mal. Aunque se reduzcan las salvajadas hechas con los aranceles, vamos a estar peor que al principio del Día de la Liberación. La economía va a estar peor de lo que habría estado sin estas medidas”.
Y, a medio plazo, el economista espera que el cuerpo económico internacional reaccione y se pueda reconducir la situación. Cree que el mejor escenario posible sería que EE. UU. y Europa terminara suscribiendo un tratado de libre comercio, “pero esto no va a ocurrir”.
